Mariela Eula @ Psicoanálisis

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Her o la subjetividad del presente

El texto nos presenta un análisis de la película Her dirigida por Spike Jonze y estrenada en el 2013. La misma es entendida como clave de interpretación de la época en la que vivimos y la subjetividad que se produce. Así se reflexiona sobre el cambio tecnológico que involucra una nueva forma de relacionarse (es decir de goce) y sobre las dificultades y perspectivas que esto entraña, lo cual empalma con la reflexión sobre el poder.

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Muchas veces nos pasa que perdemos cosas que están justo enfrente de nuestras narices. Esta proximidad es la que nos resulta problemática y de ahí también su efecto chistoso. La distancia de las cosas siempre ha sido un dilema. En épocas antiguas se ignoraba todo lo que ocurría en la exterioridad de lo lejano. Pero hoy, con la aceleración que generó el avance tecnológico industrial, las distancias están lejos de ser obvias. Pensemos a modo de ejemplo en la proliferación de relaciones a distancia (de las cuales muchos afirman ser víctimas inocentes, cuando no reiteradores adictos). Como antecedente antiquísimo, un tal Jesús postuló como medida de emergencia el amor al prójimo (debido a que al parecer no sólo se acrecienta el amor cuando estamos ante algo sino sobre todo la agresividad), mandato que fue transmutado por Nietzsche en el amor a lo lejano como superior al amor al prójimo y luego desmentido por Freud como imposible e incoherente en su famoso texto “El malestar en la cultura”. La ideología mass-mediática contemporánea de la perfecta comunicación busca borrar que haya cosas que no sean representables y, al hacer esto, indirectamente tiende a eliminar la distancia de las cosas.  Se nos ofrece todo en bandeja, listo para que podamos consumirlo, es decir todo facilitado (esto va en paralelo con el asesinato del pensamiento crítico y la tecnificación de la política, es decir, la idea de que los problemas se podrían solucionar con técnicos en cada área, para calvario de Max Weber, ese pensador alemán del siglo XIX). Hay una fusión entre lo real y lo virtual, que teje una relación conflictiva entre ambos, prevaleciendo un dominio parcial de lo virtual que desplaza lo real hacia un agujero cada vez más profundo. Esto supone (inevitablemente) una hiancia mayor en nuestra experiencia al ir al encuentro de lo real. Por supuesto, las palabras para describir esto son desilusión y angustia.


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Fuente: https://www.topia.com.ar/

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